Invite a sus líderes clave a que lo ayuden a resolver el tema de cómo fondear los libros. Esta es realmente una decisión filosófica que sus líderes deben tomar juntos. Ustedes tienen tres opciones básicas para fondear los libros y tres filosofías diferentes que impulsan cada opción:
1. Pagar por participar: pedirle a la gente que compre sus libros.
Filosofía: Tiene sentido pedirle a la gente que pague por participar en el programa, porque es más probable que sigan adelante con él y que lo lleven a cabo si han invertido su propio dinero.
2. Ofrenda opcional: pedir un donativo para cubrir el costo de los libros. Si unos no pueden donar, no están obligados a hacerlo, pero otros pueden donar más allá del importe de sus libros.
Filosofía: Si a la gente se le pide que pague por participar en un programa de la iglesia se opondrá si no puede pagarlo, o si siente que está siendo obligada a hacerlo. Pero si el pago es una ofrenda voluntaria, la gente no solamente se sentirá honrada, sino que muchos alegremente darán más de lo que se les pide y así contribuirán a cubrir los costos de todos.
3. Como un obsequio: los libros son financiados por la iglesia o por medio de un donativo designado, y se le regalan a la gente.
Filosofía: Este es un regalo de la iglesia a la congregación, y es una señal del valor que la iglesia le está dando a este programa. La iglesia quiere que todos participen y que nadie se quede fuera por problemas de dinero u otras formas de resistencia.
4. Cobrar una cuota de participación por persona: a las familias que compren más de un libro se les puede ofrecer un “paquete familiar”.
Filosofía: A la gente se le pide que pague, pero reducir el costo por familia ayuda a que familias completas se puedan comprometer. Es útil expresar la cuota por su costo diario o semanal (“¡Tu libro de $10 dólares vale 32 centavos a la semana!”).